¿Quién de nosotros no se ha quedado despierto pensando en las malas decisiones que tomamos? O peor, en aquellas que no tomamos. Bueno, La biblioteca de la medianoche de Matt Haig toma este pensamiento intrusivo y lo convierte en una novela.

Por más duro que parezca, es sorprendentemente cálida, ligera y con el humor necesario para reírnos de las crisis existenciales. Matt Haig logró plasmar temas pesados sin que se sientan como un tratado filosófico o un libro de autoayuda.

¿De qué trata La biblioteca de la medianoche? ¡Sin spoilers!

Aquí seguimos a Nora Seed, una mujer que siente que su vida ha sido error tras error, decisiones fallidas y sueños estancados en el “luego lo intento”. En uno de sus momentos más bajos, entre la vida y la muerte, llega a una biblioteca. En este lugar cada libro tiene una versión distinta de su vida, sobre lo que habría pasado si hubiera tomado una decisión diferente. Un noraverse.

A partir de ahí, Nora empieza a experimentar cada una de las diferentes versiones de su vida, buscando una en donde se pueda sentir cómoda y plenamente feliz, y como lectores la envidiamos por esa oportunidad, pero todos caeremos en cuenta de que ninguna vida es perfecta.

Lo interesante es que Nora no es la típica protagonista brillante y dedicada, sino que está perdida, desmotivada y llena de culpa, necesita un abrazo urgente, y eso hace que la percibamos más cercana y podamos empatizar con ella.

A través de las distintas versiones, vemos cómo en algunas de ellas logra el éxito profesional, relaciones estables, sueños cumplidos, pero tener todo eso no es sinónimo de felicidad, siempre falta ese “algo”. Aquí es donde Nora evoluciona, no es instantáneo, sino a través de golpes de realidad que duelen y cómo a algunos lectores nos queda el saco.

Anuncio del libro La biblioteca de la medianoche Edición Especial

Personajes secundarios que parecen discretos, pero no lo son

Aunque Nora es la protagonista, hay personajes que desarrollan roles muy importantes, especialmente simbólicos.

Por ejemplo, la señora Elm es una figura clave en la biblioteca. Funge como bibliotecaria, pero es una guía sin ser condescendiente, es sabia porque le permite aprender a Nora “por la mala”, pero siempre acompañándola.

También están sus versiones alternas de sus amigos, familiares y parejas, cada una revela algo distinto tanto de ellos como de Nora. Es como si cada interacción fuera un espejo diferente.

Vivir con lo que elegimos y con lo que no

La novela explora algo humano: el arrepentimiento. La sensación de que en algún punto de la vida tomaste el camino equivocado y todo lo demás se arruinó, pero también cuestiona esa idea de raíz, donde no es que exista un nudo, sino simplemente es algo natural. ¿Y si ninguna decisión es la correcta? Cada vida y decisión tiene sus propias pérdidas, pero también sus propias recompensas.

Matt Haig juega con esa tensión entre la expectativa y la realidad. Te muestra que las vidas parecen perfectas a lo lejos, pero todas tienen grietas, muchas veces necesitamos cambiar la forma en la que vemos la vida, no cambiar de vida.

En esta novela nos adentramos en el sentido de la identidad y el libre albedrío. No necesitas haber leído a Nietzsche para tener una crisis existencial y mucho menos cuestionarla. El estilo de Mattt es simple, directo y emocional, hay frases que se te quedan sin que sean complicadas, sino porque llegan en el momento justo. Al final del día uno se queda viendo al techo y toca decir “necesito replantear mi vida” y eso hace de este libro una gran novela, porque los buenos libros te hacen cuestionarte, más allá de pasar un buen momento, y éste logar hacer ambas cosas.

FOtografía de Matt Haig

El humor, porque también toca reírse

Parece que te hablo de un libro complicadísimo y profundo, pero tiene humor y una estructura simple que permite disfrutar de la lectura sin tornarse abrumador.

Es un humor medio irónico, medio existencial, de esos que nos hacen decir “no debería de estar riéndome de eso, pero ya ni modo”, es la vibra de que todo te está saliendo tan mal que es gracioso.

El libro no resuelve vidas extraordinarias, sino dudas ordinarias y no da respuestas absolutas, pero sí brinda la sensación de que tu vida no es tan mala o que tienes el control de mejorarla.

Una biblioteca que no sabías que necesitabas

La biblioteca de la medianoche es de los libros que llegan en el momento que lo necesitas, o te hacen creer que llegó en el momento justo, que es básicamente lo mismo. Es tan bueno que ya hasta salió su versión coleccionista de pasta dura, sobrecubierta y cantos entintados.

No es una historia de acción, ni de romance intenso o giros de tuerca, es una historia que te cuestiona, de hace sentir incómodo y eso es lo valioso, porque nos permite mirar nuestra vida con un poquito más de compasión y, honestamente, eso ya es bastante.